martes, 22 de noviembre de 2011

EL ALCOHOL Y SUS EFECTOS.

No nos vamos a inventar ahora, que conducir bebido acorta la vida como si el coche fuera una caja de cigarrillos. Ni tampoco es un anuncio que se pueda poner en todos los coches; porque, entre otras cuestiones, el coche no tiene la culpa. En todo caso, es el propio conductor el que maneja los mandos del vehículo y no al revés.
Bueno, reflexiones aparte, la relación entre el alcohol y los accidentes es bien conocida. Según datos de la DGT, con relación a los accidentes de tráfico y de manera general, se estima que el conducir bajolos efectos del alcohol es responsable del 30-50% de los accidentes con víctimas mortales. Y esto no es un anuncio publicitario, es una realidad.
Está comprobado que el alcohol es uno de los principales enemigos del conductor ya que puede alterar las capacidades para conducir. De ahí, que para prevenir la circulación bajo la influencia de bebidas alcohólicas se realicen controles de alcoholemia. Pero…¿en qué consisten las pruebas de alcoholemia?, ¿de qué manera afecta el alcohol en la conducción? Si os parece, lo vemos.
Todos, de jóvenes hemos salido de fiesta después de una dura semana de estudios o de trabajo. Ya con más edad, coincidimos en hacer una comida de empresa para luego salir de copas, pero no pensamos en las consecuencias que supone tener que regresar a casa después de toda una noche bebiendo. Un estudio realizado a jóvenes en entre 15 y 25 años indica que cinco de cada diez jóvenes ha ido de pasajero con un conductor bebidoVerlo para creerlo:
Por tal motivo, tenemos que ponernos las pilas y concienciar a todos sobre lo peligroso que es ponerse al volante bajo los efectos del alcohol. Entre otras cuestiones, la apreciación de las distancias, el cálculo de velocidad para saber la aproximación de los demás vehículos y del riesgo, es errónea con unas copas de más. Por eso, pienso que la prevención no es que te digan en un control de alcoholemia: das positivo, sino más bien, no beber si tienes pensado conducir. Y si ya has bebido, antes de coger el coche, puedes hacer uso del transporte público o de un taxi. Es más, la última ronda puede cubrir los gastos del traslado.
La alcoholemia es la cantidad de alcohol que existe en la sangre y para saber la tasa de alcohol, dependiendo del sistema empleado, se mide en miligramos por litro en el caso del aire espirado o en gramos por litro en el caso de alcohol en sangre. En los puntos de verificación de alcoholemia establecidos por la Autoridad o sus agentes para realizar las pruebas a los conductores, normalmente se emplean los etilómetros manuales de precisión. Si la tasa es positiva se realiza nuevamente la prueba en un etilómeto evidencial y si el resultado sigue siendo positivo se realizará otra pasados diez minutos que es el tiempo mínimo entre prueba y prueba.
Todo persona que conduce un vehículo de motor esta obligado a someterse a las pruebas de detección de alcohol. La tasa máxima permitida, para conductores en general y ciclistas, es 0,25 mg/l., aire espirado o 0,50 gr/l alcohol en sangre. Si se trata de conductores profesionales y nóveles la tasa máxima permitida es de 0,15 mg/l. aire espirado o 0,30 gr/l., alcohol en sangre.

Los supuestos de la obligación a someterse a las pruebas de alcoholemia son:

  • Accidente: Cualquier usuario de la vía o conductor de un vehículo implicado directamente como posible responsable en un accidente de circulación.
  • Sintomatología: Quienes conduzcan cualquier vehículo con síntomas evidentes, manifestaciones que denoten o hechos que permitan razonablemente presumir que lo hacen bajo la influencia de bebidas alcohólicas.
  • Denuncia: Los conductores que sean denunciados por la comisión de alguna de las infracciones a las normas contenidas en el reglamento general de circulación.
  • Control preventivo: Los que con ocasión de conducir un vehículo sean requeridos al efecto por la Autoridad o sus agentes dentro de los programas de controles preventivos de alcoholemia establecidos por dicha Autoridad.
Negarse a someterse a las pruebas de detección de alcohol puede acarrear la pena de prisión de seis meses a un año, así como privación del permiso de más de un año y hasta cuatro años. Para los supuestos de superar la tasa de alcohol en 0,60 mg/l. de aire o superior a 1,2 gr/l. de sangre, así como conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas, puede acarrear la pena de prisión de tres a seis meses, además de la privación del permiso de más de un año y hasta cuatro años; pudiéndose sustituir la prisión por una multa de 360 a 144.000 euros y de trabajo en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días.
Resumiendo, de los supuestos anteriores, la negativa y la influencia están penados directamente, es decir, los agentes de tráfico pueden confeccionar un atestado por delito aplicando el sistema JRSD, es decir, por juicio rápido sin detenido (sólo para los delitos contra la seguridad vial) que es remitido a la autoridad judicial para que en el plazo de 24 horas el Juez pueda imponer una sentencia al imputado.
Por otro lado, con el resultado de la tasa de alcohol pueden ocurrir dos cosas, que supere el 0,60 mg/l. de aire (1,2 gr/l. de sangre) que sería delito como el supuesto anteriormente explicado pero también está el otro supuesto de no superarse dicha tasa pero si supera el 0,15 mg/l. de aire espirado (conductores profesionales o noveles) o el 0,25 mg/l. (conductores en general), sería una infracción al reglamento general de circulación.
Dicha infracción, para conductores en general, supone el pago de una multa más la retirada de puntos. Hasta seis puntos si la tasa es superior a 0,50 mg/l. y cuatro puntos a detraer si el valor de la alcoholemia es superior a 0,29 mg/l. pero inferior a 0,50 mg/l. aire espirado. En el caso de conductores profesionales o nóveles (con dos años o menos de antigüedad del permiso de conducir) como la tasa permitida es hasta 0,15 mg/l., si el valor de la alcoholemia es superior a 0,19 mg/l., pero inferior a 0,30 mg/l., restaría cuatro puntos y si el valor supera el 0,30 mg/l., conllevaría seis puntos a detraer.

Los efectos del alcohol en la conducción

Los efectos del alcohol influyen de diferente forma en cada persona. Así, la edad de la persona, el sexo, el peso y la altura, lo que se haya comido previamente, etc., son factores que hacen que el consumo de una bebida alcohólica tenga distintos efectos. Por eso como dice el título del vídeono abuses de tu ángel de la guarda.
Entre los efectos más notorios, destaca:
  • El aumento del tiempo de reacción y en consecuencia aumenta la distancia recorrida desde que el conductor percibe la señal o el peligro hasta que actúa sobre los mandos del vehículo, ya que la transmisión de las órdenes del cerebro a pies y manos se hace más lenta, se frena más tarde.
  • Se reduce el campo visual, se manifiesta en que la visión normal del ojo humano disminuye bajo los efectos del alcohol, quedando reducido el ángulo del campo visual, como un abanico que se cierra, por lo que no se perciben los estímulos que se producen en los laterales.
  • Un falso estado de euforia, seguridad, optimismo y confianza en sí mismo que lleva al conductor a sobrevalorar sus propias capacidades, a un exceso de confianza en sí mismo y a despreciar el peligro.
  • La incorrecta apreciación de distancias, velocidades y modificación de la valoración del riesgo. La apreciación de distancias y velocidades resulta falseada porque, como se ha dicho, el alcoholafecta al sentido de la vista y es fundamentalmente a través de los ojos por donde se perciben las distancias y la velocidad.
Otro dato importante, es que cuando una persona pierde el conocimiento, su cuerpo sigue absorbiendo el alcohol que ha ingerido previamente. Dicha cantidad de alcohol en la sangre puede subir a un nivel peligroso y la persona puede incluso morir mientras duerme. Por tanto, si nos encontramos con una persona que ha consumido mucho alcohol, hay que intentar que no se duerma.

Piensa en los demás

Es el título del vídeo presentado en el VII Concurso de Seguridad Vial de Tráficus de este año, no se si todavía está abierto el plazo para votar por el mejor postor, pero no cabe duda de que las imágenes lo dicen todo:
Es cierto, somos egoístas muchas veces y no pensamos en los demás, y lo peor es que cualquier conducta reprobable puede crear antecedentes y utilizarse en nuestra contra. Sabemos que nuestros hijos copian modelos y ciertas conductas como las observadas en el vídeo, les pueden dejar huella y el binomio alcohol y conducción tiene que mucho que ver en todo esto.
En los jóvenes los efectos del alcohol sobre la conducción son más relevantes si cabe. Las características asociadas a la propia juventud (menos experiencia en conducir, consumos elevados los fines de semana, consumo concomitante de otras sustancias, conducta desinhibida, etcétera) hacen que este grupo de edad sea particularmente vulnerable.
No quiero adelantarme a los acontecimientos pero dentro de poco volveremos a recordar los efectos negativos del alcohol por aproximarse las fiestas de navidad y año nuevo, época del año que tiene como acto principal el clásico brindis. Bueno, no quiero ser pesado, ya esta bien por hoy, a pesar, de que se me han quedado cosas en el tintero.
Me quedo con la reflexión que dije al principio: ...es el propio conductor el que maneja los mandos del vehículo y no al revés…
Más información | Ministerio de Sanidad y Consumo, alcohol-info.es
Foto | stopalcoholdeaths
Vídeo | TRÁFICUS
En Circula Seguro | Especial normas de circulación¿Por qué el alcohol y conducción son incompatibles?

martes, 15 de noviembre de 2011

Suecia, donde los accidentes de tráfico... ocurren



Si dentro de una publicación sobre seguridad vial como es Circula Seguro os hablo de Suecia, ¿qué os viene a la cabeza? Seguridad, ausencia de siniestros viales, educación vial… ¿Me equivoco? De hecho, en aquel paseo por Noruega que os conté hace ya unos años ya llegué a la conclusión de que había grandes diferencias de planteamiento entre la forma de circular de aquella parte de Escandinavia y lo que conocemos todos de nuestro entorno más inmediato.
Pues bien, ahora los amigos de Profesores y Seguridad Vial nos aportan unas nociones concretas sobre por qué Suecia es uno de los países más seguros de Europa nutridas con unos enlaces muy interesantes, y aunque algunas de las conclusiones que exponen son más que previsibles, hay otras que nos pueden pillar por sorpresa a más de uno.
En primer lugar, situemos la información en contexto. En Europa, los países que registran una menor siniestralidad vial son Reino Unido, Holanda y Suecia. En el país escandinavo, la mortalidad por causa del tráfico es de 40 habitantes por cada millón. En España, esa cifra se eleva a 59.
Y ahora, la base de su forma de hacer: el objetivo cero. Confieso que el nombre de Claes Tingvallno me suena de nada, pero este profesor universitario, además de ser director de seguridad vial de la Swedish National Road Administration, fue el impulsor de una filosofía que desde 1997 reina en el país del sol de medianoche.
Visión Cero es como se conoce de forma oficial un programa con el que, pese a no haber conseguido la ideal ausencia de fallecidos en carretera, han logrado una reducción muy significativa, pasando de 541 muertes a 270 en los años que van de 1997 a 2010. Evidentemente cualquier muerto al volante es demasiado, y por eso la Visión cero es un programa que marca una forma de hacer interesante.

¿Cómo es la educación vial en Suecia?

Pero, ¿cómo es esa forma de hacer? ¿Cómo se puede perseguir el objetivo cero siguiendo los postulados de Claes Tingvall? De entrada, con educación, y eso era lo previsible. En Suecia, la educación vial es una prioridad absoluta, no una piedra en el zapato sino una prioridad. Es una asignatura obligatoria como cualquier otra, presente en todos y cada uno de los niveles de enseñanza básica de cualquier escolar.
Pero no sólo eso. En Suecia, cada escuela tiene su consejo de seguridad vial, donde participan las autoridades locales, los profesores, los alumnos y las familias, y de allí salen propuestas para la mejora del entorno viario en su comunidad. ¿Implicación de los miembros de la comunidad? Toda.
¿Continuidad de esta implicación a lo largo de la vida? También toda, ya que el programa Visión Cero contempla la formación teórica y práctica que tiene en cuenta las demandas reales de la circulación e insiste en la necesidad de la formación continuada más allá de la obtención del permiso de conducir, tanto con cursos puntuales de percepción del riesgo como con formación regular que cada diez años sirva para actualizar los conocimientos teóricos de los conductores en un país que adapta la normativa al rigor de su climatología.

Accidentes sin criminalizar a los culpables

Pero si hay algo que nos sonará un poco a chino a más de uno (y me incluyo en el lote), es el principio de Visión Cero según el cual “los accidentes ocurren”. Sí, sí, no los siniestros ni los choques: los accidentes. No el conductor, el vehículo ni la vía, ni mucho menos todos los responsables que hay detrás de cada elemento y que repasé el pasado viernes cuando hablaba de la visión positivista del presidente de Ford España sobre la seguridad vial. Es mucho más simple y directo que todo eso.
Según los postulados de Claes Tingvall, “los accidentes ocurren”, y no hay por qué criminalizar a quienes los causan, sino que la responsabilidad del sinies… accidente debe ser compartida entre conductores y autoridades, priorizando la educación vial de los ciudadanos, la inversión en materia de infraestructuras y la investigación en la seguridad del automóvil.
Ya está. Sin persecución de los culpables o no culpables de un siniestro vial. Sin escurrir el bulto entre los unos, los otros y los de más allá por si la carretera es un “punto negro”, un “tramo de concentración de accidentes” o un “guarajomerelí“, que mientras le cambiamos el nombre no nos preocupamos por solucionar el problema. Entendiendo de verdad que las muertes en el asfalto son un problema de todos que entre todos hay que atajar.
Es un planteamiento diferente, que me sorprende y me intriga a partes iguales. No sé si funcionará o no, pero mientras tanto, en la lejana y soleada España, me imagino a los nuestros en plena faena, gritándose los unos a los otros “y tú más” bien fuerte mientras van contando las horas que les quedan hasta cogerse vacaciones, que este año se las han ganao como unos campeones.
Y estamos a noviembre.
Vía | Profesores y Seguridad Vial
Foto | EURIST e.V.gesternumdiesezeit
En Circula Seguro | Circulando por Noruega (123)

miércoles, 9 de noviembre de 2011

MyKey, vigilando a los jóvenes conductores para mayor tranquilidad de los padres




Uno de los inventos que nos presentaron los ingenieros de Ford, tanto a Esteban en Lommel como a mí mismo en Merkenich, se llama MyKey, y es una aplicación integrada en algunos vehículos de la marca pensada para la tranquilidad de esos padres cuyos hijos cogen el coche “para salir por ahí”.
MyKey es una tecnología que ayuda a los padres a promover entre sus hijos la conducción segura, y que integra varias funciones, como la limitación de velocidad máxima, control del volumen máximo de la música, alertas extras de bajo nivel de carburante o descuido en el uso del cinturón de seguridad, e incluso el bloqueo de llamadas o mensajes entrantes al móvil.
No es un secreto que los jóvenes figuran en el punto de mira de la preocupación por la siniestralidad vial. Ford aporta este dato: los conductores europeos menores de 25 años tienen estadísticamente tres veces más probabilidades de verse involucrados en un siniestro mortal, sumándose a los 58.000 jóvenes de entre 18 a 24 años que murieron en las carreteras europeas entre 1999 y 2008.
Visto el problema, vamos a por una parte de la solución. MyKey es una tecnología basada en el mismo principio que se emplea en informática a la hora de dar o quitar privilegios: el papel del usuario. Un administrador tiene más derechos que un usuario pelao, y eso se utiliza para permitir o denegar lecturas y/o escrituras de datos. Y en el coche, con la tecnología MyKey, se hace eso mismo: los padres tienen una llave de administrador, mientras que los hijos tienen una llave de usuario, la llamada MyKey.
A partir de ahí, a configurar lo configurable.

¿Qué se puede configurar para MyKey?

En general, un coche que se abre con MyKey es un “coche de usuario” en el que algunos parámetros dejan de ser modificables y en el que otros pasan a realizar funciones de ayuda extra a la conducción.
La idea es que el coche se convierta en un aliado del joven conductor en la conducción segura, y para conseguirlo se cuenta con las siguientes funcionalidades, presentes cuando se arranca el coche con una llave de usuario MyKey:
  • el avisador de olvido del cinturón de seguridad no puede desactivarse y se silencia el sistema de audio hasta que se abrochan los cinturones,
  • se lanza un aviso para repostar cuando la autonomía llega a 120 km, y no cuando quedan 80 km, como es habitual,
  • las ayudas de estacionamiento, el detector de ángulos muertos BLIS, el aviso de cambio de carril y el Active City Stop no se pueden desactivar,
  • se puede limitar la velocidad máxima de un vehículo y enviar alertas visuales y auditivas al alcanzar una velocidad preestablecida,
  • se pueden limitar las llamadas y mensajes entrantes en un móvil conectado por Bluetooth, desviando las llamadas a un buzón de voz y guardando los mensajes de texto para leerlos en otro momento.
MyKey estará disponible a partir de 2012 en el Ford Fiesta, y después se incorporará al resto de los coches de la marca del óvalo. Puede ser un buen aliado para los padres interesados en promover la conducción segura entre los conductores jóvenes. Por supuesto, tiene sus limitaciones, pero su sola presencia, bien entendida por el conductor joven, puede ayudarle a tomar conciencia del riesgo vial.